2 – Humanos Nómadas:

Fuente: D&D 3.5 Dragonlance Races of Ansalon

Mucho antes que los humanos construyeran ciudades y murallas, la humanidad vivía en armonía con las tierras salvajes. Los nómadas de Ansalon, ahora llamados “primitivos, bárbaros y salvajes”, siguen viviendo como lo hicieron sus antepasados hace miles de años, prefiriendo los climas más duros y las tierras más inhóspitas. Los nómadas han conquistado las montañas, las llanuras, los desiertos y las tundras.

  • Personalidad: los nómadas se enorgullecen feroz­mente de su capacidad para sobrevivir sin ayuda en lu­gares difíciles. Son gente de pocas palabras que no siente la necesidad de gastar sus limitados recursos en conversaciones sin sentido. Del mismo modo, suelen ser extremadamente prácticos en sus actividades y decisiones. Tardan en confiar en los recién llegados o en hacer amigos, pero tratan a quienes se ganan su con­fianza como si fueran familiares y se arriesgarán a que los hieran o los maten por aquellos a los que conside­ran amigos. Los nómadas comprenden intuitivamente el mundo natural y respetan el poder de la naturaleza. Los personajes nómadas ponen el acento en las ca­racterísticas físicas para poder sobrevivir en las condiciones duras y eligen habilidades y dotes adecuadas a su entorno.
  • Descripción física: los nómadas humanos de Ansa­lon son ligeramente más altos que sus primos civilizados, midiendo entre 5 1/2′ y 6 1/2′ de altura Los nómadas de las montañas, las llanuras y el desierto destacan por su piel morena, pelo negro y ojos oscuros, mientras que el pueblo del hielo del sur tiene la piel pálida, el pelo de color claro (a menudo pelirrojo) y ojos verdes o azules. Generalmente, los pueblos nómadas adquieren un aspecto “desgastado” debido a la exposición habitual a los elementos, que los ha­ce parecer más viejos de lo que realmente son. También son delgados y físicamente aptos, incluso a edad avanzada. Cada tribu tiene sus propias costumbres en cuanto a apariencia y atuendos. Algunas costumbres forman parte tanto de la tradición como de la practicidad para el entorno. Los nómadas de las montañas y de las lla­nuras se visten con pieles de animal ajustadas. El pueblo del hielo se viste con pieles gruesas para protegerse del frío. Los nómadas del desierto llevan ropas holgadas de lana que los protegen del calor del desierto durante el día y del frío por la noche. La mayoría de tribus se fa­brican su propia joyería que llevan tanto hombres co­mo mujeres, y los tatuajes también son comunes.
  • Relaciones: la desconfianza en otras razas, inclu­yendo a los humanos civilizados, está profundamente arraigada en la mente de todos los nómadas. Incluso durante las mejores épocas, las relaciones entre las tri­bus y los forasteros son tensas. Los nómadas respetan a los elfos (especialmente a los kalanesti) por ser una raza que respeta a la naturaleza, pero aún así los con­sideran aiTogantes. Estos humanos generalizan sobre el resto de razas, pero dan a cada miembro individual la oportunidad de probar que es merecedor de su res­peto. Los nómadas no confian inherentemente en na­die excepto en los miembros de su propia tribu.
  • Alineamiento: la gente civilizada da por sentado que los nómadas tienden hacia el caos, pero la verdad es que mantienen un equilibrio entre un sentido tradicional rígido y un fuerte compromiso por la libertad personal, tendiendo hacia la neutralidad en relación al eje de la ley y el caos. De modo similar, su estilo de vida pragmático también hace que muchos nómadas elijan el alinea­miento neutral con respecto al bien y al mal, rechazan­do los extremos en su constante lucha por sobrevivir.
  • Tierras de los nómadas: los nómadas se crean un hogar incluso en las regiones más inhóspitas. Se enor­gullecen de sobrevivir en circunstancias que los huma­nos de ciudad encuentran intolerables.
  • Religión: a menudo veneran a Chislev, una diosa que recompensa el respeto y la comprensión de la naturaleza Durante las eras en las que las deidades estaban ausentes, muchas tribus de nómadas volvieron a la veneración de los antepasados o de los espíritus invisibles de la naturaleza Idioma: los humanos nómadas hablan idiomas re­gionales dependiendo de su localización, con dialectos tribales propios. La mayoría de miembros de las tribus también hablan común.
  • Nombres: los nómadas eligen nombres descripti­vos de la persona o un reflejo del mundo natural en que vive la tribu. Algunos nombres son exclusivos de los idiomas y costumbres de la tribu, mientras que otros son indicativos del amor a la naturaleza que los nómadas sienten.
  • Aventureros: los tribales son muy remisos a abandonar sus familias y tradiciones, aunque su fuer­te sentido del deber y su valentía inherente les sirven bien cuando se aventuran en el mundo exterior. Mu­chas tribus nómadas tienen pruebas para sus comba­tientes que implican búsquedas lejos de su hogar. Completar una de tales aventuras puede requerir to­da una vida.

Rasgos raciales de los nómadas:

Los humanos nómadas tienen todos los rasgos racia­les de los humanos descritos en el Manual del Jugador correspondiente a las reglas que desees utilizar (2ª Ed., 3ª Ed., Ed. 3.5, o Pathfinder), excepto el siguiente rasgo de trasfondo:

  • Idiomas automáticos: común y un idioma regional (consulta el cuadro “Nombres e idiomas nó­madas” arriba). Idiomas adicionales: cualquiera.

Nombres e idiomas nómadas:

Todos los nómadas aprenden un idioma regional además del común. Los nómadas tienen varias con­venciones sobre los nombres, aunque todos compar­ten un rasgo en común: un nombre es algo que se to­ma en serio. Si se le llama incorrectamente, especialmente para bromear, el nómada seguramente se ofenderá.

  • Nómadas del desierto: hablan abanasinio (pra­deras de Arena) o khur (desierto de Khur). Los nó­madas de las praderas de Arena siguen la pauta de sus primos habitantes de las llanuras (ver más adelan­te). Los nombres de varón entre los khur incluyen Bardo, Cephi, Parlan y Tamas. Los nombres de mu­jer pueden ser Aliza Liri, Morta y Talitha
  • Nómadas de la montaña: hablan ergothiano (Ergoth del norte), abanasinio (Kharolis) o nerakés (Khalkist). Los nómadas de las montañas ergothianas tienen nombres de varón como Bosco, Hohbert, Min­go y Torben; los nombres de mujer incluyen Adelyn, Flora, Odila y Timona Los nómadas de las montañas Kharolis tienen nombres similares a los de las llanuras abanasinianas, mientras que los de las Khalkist se lla­man de forma muy parecida a los de Khur.
  • Nómadas de las llanuras: hablan abanasinio. Los nombres de varón pueden ser Cielo hueco, Espi­no afilado, Lobo plateado y Silbido arbóreo. Los nombres de mujer incluyen Ala brillante, Cierva páli­da, Flor estelar y Oda triste.
  • Pueblo del hielo: hablan su propia lengua exclu­siva, a menudo llamada habla del hielo por los norte­ños, que está relacionada con los idiomas ergothianos. Los nombres de varón incluyen Asmar, Grimur, Osvald y Valdor. Los nombres de mujer pueden ser Aesa, Enola, Marit y Teresa.

Fuente: Escenario de Campaña de la Dragonlance 3.5.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s